Qué bombillas usar para iluminación con paraguas en fotografía

Los fotógrafos usan paraguas para difuminar, rebotar o intensificar luz: reducir deslumbre directo, sombras, suavizar luz, crear efectos. Las bombillas se pueden combinar para alterar más la luz: luz dura o cálida, imitar sol directo, añadir tinte de color, manipular la luz sobre el sujeto.

Bombillas calientes (Hot lights)

Ventaja: lo que ves por la cámara es lo que obtienes. Desventajas: bombillas tungsteno o haluro metálico, queman en caliente. Calientan estudio, gastan energía, pueden quemar el paraguas. A menudo el bulbo debe estar muy cerca del paraguas (al disparar a través). Mantén bombillas calientes lejos de paraguas/telas: riesgo incendio o fundir paraguas. Balance de color pobre (tungsteno) → necesita filtros. Haluro metálico yoduro (HMI) mejor balance pero casi tan calientes.

Bombillas frías (Cold lights / Flash)

Versiones grandes del flash de cámara. Ventajas: gran flexibilidad ajustando cantidad y duración de luz. Desventajas: coste (cientos € sistema completo, recambios 50€+), dificultad predecir resultados. Requieren muchos ajustes y fotos de prueba.

Bombillas tibias (Warm / Fluorescentes)

Producen calor, pero poco. Antes eran inútiles en foto: tinte verde marcado que requería filtrado combinado. Hoy están balanceadas a luz diurna y no necesitan más filtrado que otros tipos. Desventaja: baja potencia; se necesitan varias en tándem para luz adecuada.

Bombillas CFL y LED

Compact fluorescent (CFL) y LED: compactas, flexibles (encajan en casquillos estándar), bajo consumo, poco/ningún calor, disponibles. CFL: frágiles, no viajan bien. LED: caros, de momento baja potencia. Pero duran muchísimo (quizás nunca cambies), casi sin calor y consumo mínimo.