Cómo cambiar la velocidad de obturación (segundos) en cámaras

La cámara mide su velocidad de obturación (tiempo que el obturador queda abierto para que la luz golpee sensor/película) en segundos o, habitualmente, fracciones de segundo. Obturador muy rápido (1/500, 1/1000) = poca luz, congela movimiento. Obturador lento = más luz, fotos en poca luz, pero riesgo de trepidación (blur por movimiento de cámara o sujeto).

Tres componentes de la exposición

Tres factores determinan la exposición: velocidad de obturación (tiempo de luz), diafragma/apertura (cantidad de luz) e ISO (sensibilidad al luz). Una foto bien expuesta a f/5.6, ISO 400, 1/500 s también lo está a f/11, ISO 200, 1/60 s. Estos factores determinan qué velocidades puedes usar con éxito.

Control directo de velocidad de obturación

Cámaras con controles manuales suelen tener dos modos para elegir velocidad directamente: Manual (M) (controlas los tres) y Prioridad a obturación (Tv/S) (tú pones velocidad e ISO; la cámara elige apertura para exposición correcta, si hay luz suficiente).

Control indirecto del obturador

En Prioridad a apertura (Av/A), tú pones diafragma y la cámara elige velocidad. En Programa (P), la cámara elige ambos. En modos escena (compactas), el preset elegido cambia la velocidad: "Deportes" → velocidad rápida; "Paisaje" → velocidad lenta.

Velocidad de obturación y fotografía

La velocidad elegida impacta cómo se fotografía un sujeto en movimiento. Cascadas y olas son ejemplos claros. Velocidad muy rápida (1/250 o más) congela gotas individuales. Velocidades lentas (1-2 seg) difuminan el agua → aspecto sedoso/lechoso. Algo de motion blur puede transmitir sensación de movimiento en foto estática. Pero velocidades lentas aumentan riesgo de trepidación por manos. Regla práctica: dispara más rápido que el inverso de tu distancia focal. 50 mm → > 1/50 s. 200 mm → > 1/200 s. (Con sensor APS-C, multiplica focal ×1.5/1.6 antes de aplicar la regla).