Por qué usar un filtro UV en el objetivo de la cámara

En fotografía, un filtro es una lámina de vidrio que se coloca delante del objetivo para crear efectos, mejoras o equilibrios. Existen filtros polarizadores, cálidos/fríos, y el filtro ultravioleta (UV), uno de los más usados.

Efectos de la luz UV

La luz ultravioleta (UV) tiene longitud de onda fuera del espectro visible humano. No la vemos, pero afecta a la piel y a las fotos: el exceso de UV reduce la capacidad de la cámara para captar contraste.

Anatomía de un filtro UV

Los filtros UV son totalmente transparentes, muy finos y se enroscan en la rosca frontal del objetivo. No se nota que están puestos. Limpia bien el objetivo antes de ponerlo, sobre todo si hay humedad: el sellado impide que la humedad escape.

Digital vs. película

Los filtros UV existen para ambos, pero expertos (ej. Cambridge in Color) señalan que los sensores digitales son menos sensibles a UV que la película, por lo que en digital son menos necesarios. Además, pueden reducir ligeramente la calidad de imagen.

Protección del objetivo

Beneficio indiscutible: capa extra de protección. Si se raya el filtro, el objetivo sigue intacto; cambiar un filtro es mucho más barato. También protege los elementos internos de la radiación UV, manteniendo la calidad óptica a largo plazo.