Cámara digital vs película

La cantante y artista canadiense Buffy Sainte-Marie dijo: "La imagen digital nos permite superar límites de desorden y mecánica, y aplicar nuestro talento a crear imágenes limitadas solo por nuestra imaginación". Aunque no pensaba solo en cámaras digitales, su frase vale para esta forma dominante de fotografía. Las digitales permiten experimentación constante con feedback instantáneo y quitan el misticismo de la película.

Primeros tiempos

Muchos fotógrafos dudaron en pasar de película a digital al principio, con razón. Las primeras digitales no se parecen a las compactas potentes de 2011. Finales 80s/principios 90s: sin cohesión industrial. Medios variaban: cassettes, disquetes, tarjetas propietarias, todo más caro que película. Sensores daban <1 MP, resoluciones diminutas. Incluso DSLR tempranas (Nikon D1) tenían resoluciones que hoy parecen ridículas (1024x480 px máx.).

Saturación del mercado

En 2011, una tienda de electrónica muestra avances enormes y dominio casi total de lo digital. Encontrar cámara de película fuera de tienda especializada es difícil, y quizá no sea malo. El mercado se invirtió desde los 90: la película es ahora lo más caro. Digitales guardan 1000+ fotos en una tarjeta = 42 carretes de 24 exp. Aunque compres el carrete más barato, habrías pagado tu digital varias veces antes de gastar ese rollo.

Comodidad digital

Con costes equilibrados, digital es elección automática desde principiante a pro. Además de guardar miles de fotos sin cambiar carretes, dan feedback instantáneo y aprendizaje rápido. Imagina: 24 (o 36) tomas interesantes en película, revelado 1 hora, recoges copias. Dedos frente al objetivo en algunas, otras subexpuestas. Con digital pasaría una vez: revisas a los 2 segundos, ves error, ajustas (o quitas el dedo).

Modelos

Hay digital para cada nivel: compactas básicas, DSLR pro de gama alta, y todo entre medio. Algunas van bajo agua, otras aguantan frío; algunas tienen superzoom integrado, otras aceptan cientos de objetivos.