Cómo funcionan las cámaras de caja (box camera)

La cámara de caja, uno de los diseños más antiguos, data de principios del s. XIX. Su simplicidad impulsó la fotografía aficionada y su diseño sobrevivió dos siglos de innovación. Hoy, cámaras desechables y point-and-shoot aún usan este diseño simple y funcional.

Diseño y funcionamiento

Una cámara de caja es una caja hueca y estanca a la luz. El frontal tiene el objetivo; la parte trasera sostiene la película o placa fotosensible. Para disparar, quitas el tapón del objetivo o abres el obturador para que la luz entre y golpee la película expuesta, registrando la imagen a través del objetivo.

Primeros modelos

Sin control de obturador ni enfoque: apuntas, quitas tapón, mantienes quieta el tiempo necesario para que la imagen se registre. El encuadre era a ciegas o abriendo la trasera y alineando por el objetivo antes de meter la película. El polvo de flash aceleraba la captura aumentando la luz. Tenían focal fija: el fotógrafo debía mantener distancia fija al sujeto.

Innovaciones

Primera: fuelle para variar la distancia focal (acercar/alejar objetivo para foco nítido). Segunda: visor (segundo objetivo u otro sistema) para encuadrar sin abrir la cámara. Obturadores mecánicos: control preciso de exposición y evitaban vibraciones al quitar el tapón manualmente.

Ejemplos modernos

Muchas cámaras de película modernas usan diseño de caja. Point-and-shoot = caja + visor externo + obturador mecánico. Réflex (SLR) = caja + sistema de espejo interno para ver por el objetivo, ganando precisión a costa de pequeño movimiento interno al disparar (espejo se aparta).