Cómo tasar (fijar precio) una cámara usada

El conocimiento necesario para evaluar el estado físico de una cámara usada y llegar a un precio justo y preciso no se adquiere de la noche a la mañana, sino con investigación dedicada y familiaridad con terminología, tipos y diferencias entre modelos. Tasar una cámara usada implica más que decidir qué tipo quiere; acotar la búsqueda permite refinar el conocimiento eficientemente.

Instrucciones

  1. Recuerde que ciertas marcas mantienen mejor su valor y son buena inversión si prevé revender. Identifique el modelo exacto que quiere; diferencias entre modelos casi idénticos también afectan al precio.
  2. Inspeccione la cámara en persona. Según sea digital o de película, vigilará distintos indicadores de desgaste y daño. En ambas: daño mecánico. Si la cámara vibra anormalmente al disparar; si la palanca de avance está dura o no responde; o los engranajes rechinan, hay daño mecánico. En cámara de película: verifique alineación de objetivos. Mejor haga una foto y revélela; para comprador serio de modelo caro, vale la pena. También busque daño por calor intentando enfocar objetos cercanos y lejanos. El calor puede fundir lubricantes que sujetan los lentes e imposibilitar el enfoque. Pregunte cuándo se usó por última vez. Si lleva más de 5 años guardada, óxido y hongos mermarán su rendimiento.
  3. Fije precio según estado. Según marca, una usada en estado excelente se paga entre 40–70 % del precio original. Estado «bueno» (fair) vende 10–30 % menos que excelente. Estado pobre: mejor vender por piezas sueltas funcionando.