Cómo usar fotofloods (luces continuas) en fotografía

Los fotofloods son excelente alternativa a strobes fotográficos normales si buscas algo más fácil o barato. Básicamente son bombillas de alta potencia dentro de un reflector que dirige el haz hacia el sujeto, permitiendo apuntar la luz en dirección concreta. Desventaja: se calientan (salvo fluorescentes), no son tan potentes como strobes, el nivel de luz no se ajusta fácilmente y consumen mucha energía al estar encendidos continuamente. Son fáciles de usar.

Instrucciones

  1. Monta los fotofloods en sus pies, asegurando que estén firmes.

  2. Conecta y enciende. Muchos encienden al enchufar; otros tienen interruptores; los caros tienen dimmers.

  3. Coloca el sujeto frente al fondo que usarás.

  4. Ilumina apuntando los fotofloods donde quieras la luz. Ventaja: ves dónde apuntas, a diferencia de strobes, permitiendo composiciones precisas a inexpertos en iluminación externa.

  5. Ajusta la relación de luces si usas más de uno. Lo fácil: acerca la luz al sujeto para más brillo, aleja para atenuar. Modelos con dimmer evitan mover la luz.

  6. Haz foto de prueba y revisa en LCD si usas digital. Ajusta y fotografía normal. No hay que sincronizar con obturador: ya están encendidas.