¿Por qué Plasma TV se volvió amarillo?

Los televisores de plasma se vuelven amarillos, o más exactamente, exhiben un tinte amarillento, generalmente proviene de la degradación de los fósforos dentro de la pantalla.

Las pantallas de plasma usan fósforos para producir luz. Con el tiempo, estos fósforos se degradan debido al calor y la energía eléctrica utilizada para excitarlos. Esta degradación afecta el equilibrio de color, a menudo conduciendo a un elenco amarillento o rojizo, especialmente en las áreas que reciben el uso más consistente o intenso. Los fósforos rojos en particular tienden a degradarse más rápido que el verde y el azul, de ahí el tono amarillento.

Otros factores contribuyentes, aunque menos comunes, pueden incluir:

* Burn-in: Si bien el quemado es un problema más severo en el que una imagen permanente está grabada en la pantalla, la visualización prolongada de elementos estáticos brillantes puede acelerar la degradación del fósforo y contribuir al amarillamiento.

* Defectos de fabricación: Aunque es menos probable que cause el amarillamiento con el tiempo, las variaciones en la aplicación de fósforo u otras inconsistencias de fabricación podrían dar como resultado un desequilibrio de color.

* Problemas de la fuente de alimentación: En casos raros, los problemas con la fuente de alimentación pueden conducir a una distribución de voltaje desigual entre los fósforos, causando decoloración.

Es importante tener en cuenta que, a diferencia de las pantallas LCD, los televisores de plasma no suelen sufrir problemas de retroiluminación que pueden causar amarillamiento. El amarillamiento en los televisores de plasma es una característica intrínseca del proceso de envejecimiento de la tecnología de visualización en sí.