¿Qué pasaría si los cables telefónicos fueran apretados en verano y luego se enfriaran?

Si los cables telefónicos (o cualquier cables) se pusieron apretados en el calor del verano y luego la temperatura cayó significativamente en el invierno, la contracción del metal debido al frío causaría problemas significativos. Los cables se volverían flojos, pero lo más importante, la contracción ejercería una tensión considerable en la dirección opuesta a la forma en que se colgaron inicialmente. Esto podría conducir a varios problemas:

* Snapping de cables: El estrés por la contracción inducida por el frío podría exceder la resistencia a la tracción de los cables, lo que hace que se rompan. Esto interrumpiría el servicio telefónico.

* Daño del polo: La tensión en los cables podría poner un estrés significativo en los postes telefónicos, lo que podría hacer que se rompan o se vuelvan inestables.

* Cortistas cortos: Los cables flojos pueden caerse y entrar en contacto entre sí, árboles u otros objetos, lo que lleva a cortocircuitos y riesgos eléctricos.

* Daño a los aisladores: El movimiento y el estrés en los cables podrían dañar a los aisladores, lo que lleva a más cortocircuitos e interrupciones del servicio.

En resumen, si bien el endurecimiento inicial en el verano puede parecer una buena idea para prevenir la flacidez, la posterior contracción inducida por el frío crearía una situación mucho más peligrosa y disruptiva. Las líneas telefónicas están diseñadas con suficiente holgura para tener en cuenta la expansión térmica y la contracción para evitar estos problemas.