Limpieza de moho en equipos electrónicos

Introducción

Los mohos son hongos que crecen en diversas condiciones, incluso a 2 °C. Su requisito indispensable es la humedad. Sin ella, las esporas permanecen latentes (a veces mucho tiempo) pero acaban descomponiéndose. Se reproducen por esporas microscópicas que flotan en el aire y se depositan como polvo en superficies interiores y exteriores. Solo notamos su presencia cuando forman colonias visibles (fruta podrida, esquinas húmedas, etc.).

El problema en electrónica

Los equipos modernos usan ventiladores para refrigerar procesadores y motores. Estos aspiran gran cantidad de polvo junto al aire. Si el equipo está en zona húmeda, ese polvo se convierte en caldo de cultivo para esporas de moho.

El método habitual (lejía diluida o sprays anti-moho como Lysol) requiere humedad, que daña la electrónica. La mejor alternativa: hacer que el moho muera de sed (eliminar humedad y polvo).

Limpieza de la carcasa exterior

Las partes externas que toleran poca humedad (carcasa de torre, etc.) pueden limpiarse con solución suave de lejía, secando bien después con paño suave.

Limpieza del interior (componentes sensibles)

  1. Lleva el equipo a zona bien ventilada (garaje, patio). Evita respirar el polvo.
  2. Usa una aspiradora con filtro HEPA (retiene esporas) para aspirar todo el polvo visible de ventiladores y rejillas.
  3. Usa aire comprimido para soplar polvo oculto en rincones y disipadores.
  4. Si el fabricante lo permite, abre la carcasa y repite aspiración + aire comprimido en placas base, fuentes de alimentación, tarjetas gráficas, etc.

Prevención

Para evitar que el moho vuelva, usa un deshumidificador en la zona donde se usa/guarda el equipo. Mantén la humedad relativa por debajo del 50-60%.