Cómo igualar la potencia de los altavoces con la del amplificador

No estudiar la información básica suele causar fallos en proyectos de audio. El entusiasmo por montar el sistema soñado lleva a ignorar detalles que garantizarían el éxito, resultando en altavoces fundidos, amplificador quemado o ambos.

Paso 1: Igualar impedancia

Elige altavoces que coincidan con la impedancia del amplificador (medida en ohmios). Ambos vienen marcados con sus capacidades. Si usas altavoces de 4 ohmios con un amplificador de 8 ohmios, los altavoces impiden menos la señal (menor número = menor impedancia) y el amplificador lucha por compensar, pudiendo quemarse prematuramente.

Paso 2: Comparar magnitudes equivalentes

Busca la potencia RMS (valor eficaz) de ambos, si se indica. RMS es la potencia media. Otras notaciones: "potencia pico", "potencia de programa", "potencia continua". La potencia pico del altavoz es la necesaria para mover el cono al máximo; la continua del amplificador es la disponible en un instante. La "potencia de programa" es un concepto resbaladizo de los fabricantes: mide la potencia con música real, no tono constante. Comparar magnitudes distintas (ej. continua del amplificador vs. programa de altavoces) da una imagen incompleta y puede fundir los drivers.

Paso 3: Los amplificadores sobrepasan su potencia nominal

Un amplificador de 100 W RMS puede picos mucho más altos, con distorsión que suele revelarse en graves. Si ves RMS claros en ambos y la impedancia coincide, 100 W en ambos podría bastar, pero es más seguro duplicar la potencia del altavoz para absorber los picos del amplificador.

Paso 4: Si la especificación es "potencia de programa" o "potencia musical"

La potencia RMS es aproximadamente la mitad de la de programa. Si tu amplificador da 100 W limpios (picos de 200 W con distorsión), los altavoces necesitan 100–200 W RMS, es decir, 200–400 W de programa.