Diferencia entre un enrutador inalámbrico y un adaptador USB

Enrutadores inalámbricos y adaptadores USB son equipos de red comunes, pero cumplen funciones muy distintas. Para entender sus usos, conviene conocer los fundamentos de una red.

Enrutadores

La forma básica de conectar un equipo a Internet es enchufarlo directamente a un módem, que a su vez se conecta a la línea telefónica o DSL. Para conectar varios equipos al mismo ISP se necesita un enrutador. Varios equipos se conectan al enrutador, formando una red de área local (LAN) y compartiendo un único módem conectado al ISP. Al situarse entre la LAN e Internet, los enrutadores también aportan seguridad.

Enrutadores inalámbricos

Al igual que un enrutador cableado, el inalámbrico se conecta a Internet vía módem y permite compartir la señal. La diferencia: los equipos no necesitan cable telefónico; el enrutador se comunica con la red local mediante señal de radiofrecuencia llamada Wi-Fi. Esto permite mover los equipos y que dispositivos autorizados se conecten rápido sin cables.

Adaptadores inalámbricos

Un adaptador inalámbrico conecta un único equipo para que pueda comunicarse con redes inalámbricas. Transmite y recibe datos en frecuencia Wi-Fi y puede conectar el equipo a cualquier red inalámbrica cercana (siempre que se conozca la clave de seguridad). Muchos equipos modernos traen adaptador integrado. En portátiles, los adaptadores externos suelen ser tarjetas para ranura de tarjetas; en sobremesas, tarjetas de circuito para ranura PCI (como tarjetas gráficas/sonido) o, más frecuente, adaptadores USB.

Adaptador inalámbrico USB

Los adaptadores USB inalámbricos son dispositivos pequeños que se enchufan en un puerto USB (a menudo llamados «dongles»). Son populares en sobremesas por ser fáciles de instalar, quitar y solucionar problemas frente a adaptadores PCI, aunque su tamaño reducido y falta de antena externa pueden hacerlos menos fiables con señales Wi-Fi débiles, y ocupan un puerto USB.

Cómo usar todo esto

Para montar una red inalámbrica en casa necesita tres piezas: módem, enrutador inalámbrico y adaptador inalámbrico para cada equipo. Enrutadores y adaptadores son muy distintos: los adaptadores requieren configuración mínima (especialmente USB, plug-and-play), mientras que configurar el enrutador exige trabajo técnico, sobre todo en seguridad.