Cómo ocultar tu actividad en Internet a tu proveedor (ISP)

En circunstancias normales, tu proveedor de servicios de Internet (ISP) puede saber todo lo que haces online: qué sitios visitas, qué datos se transfieren, qué archivos remotos accedes. Los ISPs pueden bloquear dominios enteros y "etiquetar" usuarios por visitar ciertos sitios. La mejor forma de evitar que tu ISP monitorice tu actividad es usar un servidor proxy. Un proxy actúa como intermediario entre tú y el servidor final. Hay dos opciones principales: proxies web y proxies de Internet.

Proxy Web

Paso 1: Buscar un proxy web público

Encuentra un proxy web público gratuito. La mejor forma es usar un sistema de verificación de proxies como Public Proxy Servers, que ofrece estadísticas en tiempo real. Alternativamente, busca uno tú mismo, como BTunnel.com.

Paso 2: Elegir proxy con SSL

Selecciona un proxy que ofrezca cifrado SSL (Secure Socket Layer). La mayoría de sistemas de verificación indican si un proxy tiene SSL. Desde 2010, SSL es el estándar de cifrado para consumidores y garantiza que tu ISP no pueda leer los datos entre tú y el proxy.

Paso 3: Navegar a través del proxy

Introduce la URL que quieres visitar en el campo de dirección del sitio proxy. El proxy obtendrá la página por ti y te la reenviará mediante conexión cifrada. Toda la navegación en esa ventana será segura mientras uses el campo del proxy.

Proxy de Internet (VPN/Proxy de sistema)

Paso 1: Buscar un servicio proxy de Internet

Hay menos proxies de Internet que web, y suelen cobrar cuota mensual/anual (ej. Secure-Tunnel). Cifran todo tu tráfico de Internet, no solo el web del navegador.

Paso 2: Instalar software del proveedor

Compra, descarga e instala el software del servicio. A diferencia de los proxies web, necesitas el software de conexión del proveedor para que todo el tráfico (FTP, SMTP, etc.) pase por el proxy.

Paso 3: Aceptar términos y ejecutar

Acepta los términos de servicio y ejecuta el software. Sigue las instrucciones y lee la documentación para facilitar la instalación y primer uso.

Consejos

  • Elige un proxy que soporte HTTPS para cifrar la conexión entre tú y el proxy.
  • Mantén tu IP y otra información identificable en secreto. El objetivo es el anonimato.

Advertencias

  • Mantén tu antivirus actualizado, incluso con proxy. Los proxies solo enrutan tu tráfico; no eliminan virus.
  • Verifica las leyes locales para asegurar que el tráfico cifrado es legal.
Recomendación actual: Hoy en día, una VPN de confianza (de pago, sin registros) es la solución más robusta y sencilla para ocultar tu actividad al ISP, superando a los proxies tradicionales en seguridad, facilidad de uso y cobertura de todo el tráfico del sistema.