Cómo detener un teléfono móvil (desactivar servicio)

Desactivar tu móvil es fácil y directo. Puedes querer dejar de usarlo por varias razones: cambiar de operador, mudarte al extranjero, robo. Según el motivo y tu contrato, hay diferentes formas. Todas son efectivas.

Cancelar servicio

  1. Llama a tu operador e informa que deseas cancelar. Pueden cobrar penalización si rompes el contrato antes de tiempo. Ejemplo: política de Verizon: "Si tu contrato viene de comprar un dispositivo avanzado tras 14/11/2009, la tarifa de cancelación anticipada será $350 menos $10 por cada mes completo cumplido". Si es prepago, no hay penalización por dejar de pagar.

  2. Guarda la información de contactos que quieras conservar, para no perderla, especialmente si la guardaste en el propio teléfono.

  3. Apaga el teléfono cuando llegue la fecha de cancelación (puede que tengas que esperar al final de un periodo de facturación). Tu teléfono ya no funciona.

En caso de robo

  1. Llama a tu operador y denuncia el robo.

  2. Indica que quieres desactivar el teléfono para que el ladrón no pueda usarlo. Lo más probable es que lo suspendan (no desactiven del todo) con la esperanza de que lo recuperes. Según AT&T: "Tras suspender tu servicio, el teléfono no puede hacer/recibir llamadas, desviar llamadas, acceder a buzón de voz ni datos. La suspensión no libera tu número; lo conservamos para ti".

  3. Presenta reclamación por robo si tienes seguro. Si no, tendrás que comprar otro si no lo recuperas.

Métodos simples

  1. Saca la tarjeta SIM. Efectivo si no quieres tramitar la cancelación o solo quieres parar temporalmente. Sin SIM, el teléfono no conecta a la torre.

  2. Quita la batería. Sin batería, el teléfono es inútil y no funciona, independientemente de plan o SIM. Otra solución temporal excelente.

  3. Suspende el teléfono a través de tu operador. Algunos permiten esto sin penalización y luego puedes reactivarlo. Útil si sales del país temporalmente y no necesitas el teléfono.