Uso de teléfonos móviles en zonas con riesgo de explosión

Los móviles permiten viajar por el mundo sin perder llamadas. En negocios son herramientas valiosas para comunicarse rápido con equipos de campo. Pero en zonas explosivas, no todo móvil es seguro o apropiado.

Los mitos

Es importante distinguir peligro real de percibido al usar un móvil en zona potencialmente explosiva. Usar el móvil en una gasolinera, por ejemplo, es un peligro con poca evidencia documentada o probabilidad estadística, pero ha recibido mucha atención mediática e incluso reacciones del Congreso. El riesgo en una gasolinera es estadísticamente despreciable (hay más probabilidad de que el móvil explote en tu oreja por batería defectuosa) y nunca se ha encontrado evidencia empírica de que un móvil haya causado un incendio en una gasolinera.

Las realidades

Aunque algunos peligros son estadísticamente irrelevantes, hay lugares donde un móvil normal no debe usarse. Cerca de fugas de gas natural o depósitos de combustible de aviación con fugas son ejemplos donde un móvil podría causar catástrofe. La diferencia con una gasolinera está en el entorno: las gasolineras controlan el flujo para que escape muy poco vapor. En cambio, fugas de combustibles muy volátiles y ligeros como combustible de aviación o gas natural pueden incendiarse con una sola chispa o interacción electrónica. En estas zonas, apaga el móvil completamente. Dejarlo encendido incluso para una alarma puede ser peligroso.

Las excepciones

Aunque la mayoría de móviles no son seguros cerca de zonas explosivas, algunos están diseñados para serlo. Teléfonos como el Motorola i365IS están certificados como "Intrínsecamente Seguros", sellados para no emitir energía térmica o eléctrica suficiente para provocar explosión. Suelen ser modelos simples, sin funciones avanzadas de vídeo o música, pero pueden salvar vidas en situaciones explosivas.