Aspectos éticos de la tecnología informática: privacidad, copyright, cibercrimen y comunicación

Con el cambio del panorama social que sigue naturalmente a los cambios tecnológicos, surge una nueva ola de cuestiones éticas. Estas deben abordarse y resolverse para que ordenadores, tecnología e Internet tengan una influencia positiva en la sociedad. La privacidad en Internet, la comunicación electrónica y los delitos informáticos añaden una nueva capa de problemas éticos que afectan a quienes usan tecnología a diario. Identificando los principales problemas sociales en el uso informático, puedes tomar postura por la ética electrónica.

Información y privacidad

Internet es un verdadero festín de información personal. Si necesitas un teléfono, lo buscas. Para conocer una empresa, visitas su web. Para encontrar un viejo amigo, usas redes sociales. La enorme cantidad de información personal facilita traspasar la línea entre usar Internet para aprender e invadir la privacidad ajena. Protégete siendo vago sobre ti online y asegurando que tu identidad sea ambigua y no específica.

Copyright y privacidad

Ciertos medios, como libros, películas y música de dominio público, están disponibles para todos. Los medios con copyright no son de dominio público y descargarlos y distribuirlos es ilegal. Desafortunadamente, la piratería online es generalizada y notoriamente difícil de perseguir, quedando a menudo sin consecuencias. Lo mismo ocurre con el plagio, facilitado y difícil de rastrear por la abundancia de recursos online.

Cibercrimen

La disponibilidad de información accesible por ordenador unida a una actitud laxa hacia la seguridad pone en riesgo constante números de tarjetas de crédito e identidades. Introducir tu tarjeta en una web aparentemente inofensiva puede ser una estafa diseñada para defraudarte. Aunque la cantidad y alcance del cibercrimen es alarmante, es una realidad y los consumidores deben protegerse comprando en tiendas de confianza o usando servicios de pago de terceros.

Problemas de comunicación

Los ordenadores han alterado completamente la interacción humana. Con el correo electrónico, mensajería online y redes sociales, la conversación cara a cara parece un arte en extinción. Al cambiar el panorama comunicativo, también cambian los retos y la ética de la comunicación adecuada: discutir ciertos temas por email, intercambiar información personal sin seguridad adecuada y formar relaciones online.