Cómo funcionan las señales de radio

Las señales de radio, u ondas de radio, son una forma de radiación electromagnética que permite transmitir información por el aire. Sus longitudes de onda son invisibles al ojo humano porque son mucho más largas que la luz visible. No solo sirven para emitir música o comunicaciones cortas, sino también en teléfonos móviles y telescopios.

¿Qué es una onda?

Las ondas de radio constan de un campo eléctrico y uno magnético que oscilan juntos en sincronía sinusoidal. La energía transmitida es proporcional a su longitud de onda (distancia entre dos crestas) y a su frecuencia (oscilaciones por segundo). A mayor longitud de onda y menor frecuencia, menor energía.

El espectro

Las ondas de radio tienen las longitudes de onda más largas del espectro electromagnético: de 1 mm a 100 km. Se generan por partículas cargadas (electrones) que cambian velocidad o dirección. Según la aplicación, se producen calentando moléculas (técnicas térmicas) o alterando el campo magnético de la onda (técnicas no térmicas).

AM / FM

Modulación de amplitud (AM): la señal de audio se superpone a la portadora variando su amplitud («altura» de la onda). Las señales AM son vulnerables a interferencias de cualquier partícula cargada entre emisor y receptor.
Modulación de frecuencia (FM): la información se codifica variando la frecuencia de la portadora, lo que proporciona mayor inmunidad al ruido.

Telescopios de radio

Objetos celestes (planetas, estrellas, gas, polvo) emiten energía electromagnética en forma de ondas de radio. Grandes antenas parabólicas y arrays recogen esos datos. Con experimentos terrestres sobre cómo interactúan las ondas de radio con la materia, los científicos pueden inferir propiedades de objetos lejanos que no son visibles ópticamente.