¿Las cárceles escuchan cada llamada telefónica?

Las cárceles no escuchan cada llamada telefónica, pero sí monitorean una parte significativa de ellas. El alcance del monitoreo varía ampliamente dependiendo de la cárcel, el historial del recluso y el tipo de llamada.

Muchas cárceles utilizan sistemas que registran automáticamente las llamadas, a menudo utilizando palabras clave o frases para marcar las llamadas de revisión por parte del personal. Las llamadas que se consideran que representan un riesgo de seguridad (por ejemplo, planificación de escapes, amenazas o actividades ilegales) o que violen las políticas de la cárcel (por ejemplo, revelando información confidencial) tienen más probabilidades de ser monitoreadas de cerca o completamente escuchadas. Los reclusos generalmente están informados de que sus llamadas están sujetas a monitoreo.

Las llamadas realizadas a asesoramiento legal generalmente están exentos de monitoreo para proteger el privilegio de abogados-cliente. Sin embargo, los detalles de estas exenciones también varían según la jurisdicción y la instalación.