Cómo funciona la batería de un móvil: iones de litio vs. níquel-hidruro

Las baterías de móvil convierten energía química en eléctrica. Hoy dominan dos tecnologías: iones de litio (Li-ion) y níquel-hidruro metálico (NiMH), por su equilibrio entre coste, tamaño y rendimiento.

Baterías de níquel-hidruro metálico (NiMH)

Comunes en móviles antiguos. El cátodo es niquel oxihidróxido (NiOOH) y el ánodo una aleación de metales que absorbe hidrógeno. El electrolito es hidróxido de potasio (KOH). Al cargar, el cátodo forma Ni(OH)₂ y libera iones OH⁻. Al descargar, esos iones rompen la aleación hidruro, generando metal, agua y electricidad.

Sensibles a sobrecarga y descarga profunda: acortan su vida útil si no se gestionan bien. Sufren "efecto memoria" parcial.

Baterías de iones de litio (Li-ion)

Estándar actual. Cátodo de óxido de litio (LiCoO₂, LiFePO₄, etc.) y ánodo de grafito (red de carbono). Electrolito: sal de litio (LiPF₆) en disolvente orgánico. Al cargar, iones Li⁺ migran del cátodo al ánodo e intercalan en el grafito. Al descargar, vuelven al cátodo generando corriente. Una membrana separadora evita cortocircuitos.

Ventajas: mayor voltaje (3,7 V nominal), mayor densidad energética, sin efecto memoria, menor autodescarga, más ciclos de carga útiles.

Comparativa rápida

  • Voltaje y capacidad: Li-ion gana → móviles más finos y mayor autonomía.
  • Ciclos de vida: NiMH aguanta más ciclos completos (500-1000 vs 300-500 típicos de Li-ion antigua), pero Li-ion moderna iguala o supera.
  • Corriente punta: NiMH puede dar más amperios momentáneos (útil en flashes potentes).
  • Seguridad: Li-ion requiere circuito de protección (BMS) obligatorio contra sobrecarga, sobredescarga y cortocircuito.

Hoy casi todos los smartphones usan Li-ion o Li-polímero (variante con electrolito gelificado/polímero, más moldeable y segura).