¿Puede su sistema HVAC en Nueva York estar enfermando a los ocupantes?

Ayer fue el Día de la Tierra, y en Arista trabajamos para ser líderes medioambientales en el sector HVAC-R, tanto en oficinas como en campo. Creamos la Iniciativa Cielo Azul para informar a nuestra comunidad sobre prácticas limpias y verdes disponibles. Creemos que todos pueden estar cómodos sin sacrificar la calidad del aire ni sobreexplotar los recursos naturales. En honor al Día de la Tierra, este artículo aborda una forma clave en que el mantenimiento HVAC regular promueve un entorno saludable.

La mala calidad del aire no solo afecta al medio ambiente, sino a su entorno, y a menudo se manifiesta como el Síndrome del Edificio Enfermo. Es la pesadilla de cualquier propietario. Empieza despacio: algunos ocupantes se quejan de síntomas extraños mientras están en el edificio. Luego aumentan las bajas laborales. Consulta a médicos, que no hallan nexo entre los distintos síntomas. A medida que empeora, surgen miedos: ¿vendrá el CDC? ¿Saldrá en medios? ¿Habrá que cerrar el edificio?

¡No entre en pánico! Es un escenario demasiado común, pero sorprendentemente fácil de solucionar y, mejor aún, de prevenir. Una de las causas principales del Síndrome del Edificio Enfermo es, como habrá adivinado, la mala calidad del aire interior por un sistema HVAC mal mantenido. Contratando a profesionales HVAC para inspecciones y servicio regular de aire acondicionado, calefacción y ventilación, mantendrá a los ocupantes sanos y productivos. ¿Lo más sorprendente? ¡Incluso ahorrará en costes energéticos!

¿Qué es el Síndrome del Edificio Enfermo?

Se identificó tras el auge constructivo de los 80, cuando la gente reportaba diversos síntomas tras estar en edificios nuevos o reformados. Oficialmente, describe situaciones donde muchas personas sufren efectos adversos variados sin que se identifique una enfermedad concreta. Hoy sabemos que lo causan múltiples factores que degradan la calidad del aire interior:

  • Emisión de químicos nocivos por muchos materiales de construcción modernos
  • Crecimiento de moho por humedad excesiva
  • Exposición a químicos, bacterias y virus en el aire por ventilación inadecuada y falta de aire fresco en edificios sellados
  • Sistemas HVAC sucios sin mantenimiento regular

Un informe de la OMS sugiere que hasta el 30 % de edificios nuevos o reformados generan quejas significativas sobre calidad del aire interior.

¿Qué síntomas sufren las personas?

Lo misterioso del Síndrome del Edificio Enfermo es la gran variedad de síntomas en distintas personas. Por eso a menudo pasan meses o años hasta que propietarios y gestores detectan el problema y deciden actuar.

Estos son los síntomas más frecuentes por exposición a mala calidad del aire interior:

  • Síntomas respiratorios altos y bajos: sinusitis, tos, estornudos, dolor de garganta
  • Aumento de alergias y crisis de asma
  • Cefaleas
  • Ojos irritados y con picor
  • Piel seca y erupciones
  • Náuseas
  • Opresión torácica
  • Fatiga y dificultad para concentrarse

Obviamente, cada síntoma tiene muchas causas posibles, lo que dificulta el diagnóstico. Ante un aumento de quejas de malestar en su edificio, su primera idea debe ser el sistema HVAC. ¿Cuándo lo revisaron por última vez?

Mantener el edificio sano es fácil

Según la OSHA (Administración de Seguridad y Salud Ocupacional), una de las causas más frecuentes de mala calidad del aire interior es el mal mantenimiento de ventilación, calefacción y aire acondicionado.

La mayoría de causas del Síndrome del Edificio Enfermo se remedian y previenen asegurando que el sistema HVAC esté bien diseñado para el espacio, correctamente controlado y funcionando eficientemente, y se inspeccione y limpie regularmente.

Diseño del sistema

Al cambiar usos y ocupantes, los interiores se reconfiguran de formas que reducen la eficacia del HVAC. Especialmente en grandes oficinas abiertas con cubículos. Un contratista HVAC cualificado puede analizar su equipo y ventilación con directrices ASHRAE para verificar que el diseño es adecuado. A veces, cambios menores marcan gran diferencia en calidad del aire y confort.

Ajustes de temperatura y humedad

Para calidad de aire óptima, ASHRAE recomienda 20-26 °C y 40-60 % de humedad relativa. Para mantener esos niveles, termostatos y controles deben funcionar bien, y equipos y conductos estar limpios y operativos.

Inspecciones, limpieza y mantenimiento regulares

Sobre todo en primavera y otoño, al encender y apagar aires acondicionados y calefactores, los sistemas necesitan limpieza y servicio para funcionar como diseñados. Filtros y correas deben limpiarse o reemplazarse, serpentines de condensador y evaporador limpiarse, piezas lubricarse, conexiones eléctricas probarse. Eliminar agua estancada, verificar flujo de aire, medir humedad, comprobar nivel de refrigerante y buscar fugas mantendrá el sistema funcionando bien y prevenirá problemas de calidad del aire.

El mantenimiento regular le hace respirar tranquilo y ahorrar dinero

Es crítico hacer inspecciones y mantenimiento preventivo por expertos para mantener el sistema en orden y buena calidad del aire. Respirará aliviado sin temer al CDC o mala publicidad que ahuyente clientes.

Pero quizá no sepa que el buen mantenimiento también ahorra en facturas energéticas. Conductos y filtros sucios, líneas de condensado obstruidas, fugas en ventilaciones y mal drenaje reducen el rendimiento. El equipo trabaja más y consume más energía para mantener el confort. El mantenimiento preventivo hace que el sistema funcione eficientemente y reduce el consumo. Para mantener su edificio sano, considere un Contrato de Servicio de Mantenimiento Preventivo con una empresa líder como Arista.

¿Quiere saber cómo un plan de mantenimiento preventivo mejora la calidad del aire en su edificio y le ahorra dinero? Descargue nuestro informe técnico sobre Contratos de Mantenimiento Preventivo HVAC: Cómo Encontrar el Adecuado para su Infraestructura HVAC.